Ostrita de la mar se muda de plataforma

Queridos suscriptores:

Este es un pequeñísimo mensaje para avisarles que me mudo a Substack. Si quieren seguir recibiendo mis textos no tienen que hacer nada: me los llevo a todos conmigo (y cuando digo todos me refiero a mis cuatro suscriptores que son mis papás, mi esposo y mi mejor amiga que vino a sustituir a mi terapeuta que al parecer se dio de baja).

Nos vemos en Substack, donde prometo más regularidad para publicar, así como brevedad.

Mamá: da click aquí para ir a la nueva plataforma

Una servidora, surfeando

Instrucciones para despertar a un roncador

Deja caer un clip en la alfombra.

Lee por debajo de las sábanas.

Pasa la página de un libro.

Ráscate una oreja.

Exhala con intención, pero no demasiada intención.

Mejor exhala sin intención.

Acaríciale suavemente el hombro.

Pídele que se ponga de lado.

Discúlpate por pedirle que se ponga de lado.

Espera una hora.

Vuelve a pedirle que se ponga de lado.

Discúlpate otra vez.

Grita por dentro.

Espera otra hora sin moverte.

Calcula las horas que faltan para que suene el despertador.

Mira el techo.

Mira al roncador.

Cuida que tu mirada de odio no lo perturbe.

Reacomódate los tapones en los oídos.

Intenta no pensar en eso que leíste sobre la pérdida temporal de la audición como posible efecto secundario de los tapones para los oídos.

Quítate un tapón para escuchar sus quejas.

Busca el tapón entre las sábanas.

Busca el tapón debajo de la almohada.

Busca el tapón debajo del roncador.

Acaricia al roncador para que piense que no le guardas rencor.

Ve al baño por otro tapón.

Ignora sus quejas.

Considera dormir en el baño.

Vuelve a la cama.

Eres un ninja.

Entra a la cama como ninja.

Calcula cuántas horas te quedan de “sueño”.

Abre el cajón del buró.

Saca un somnífero, pártelo a la mitad y trágatelo sin agua.

No hagas ruido al tragar.

Eres un ninja.

¿Ya te tomaste el somnífero? Piensa, piensa.

No te muevas.

Espera a que haga efecto la droga.

Mantente inerte.

Claramente no eres un ninja porque ya se volvió a despertar.

Grita por fuera.

¿Qué es eso que sientes?

¿Acaso te estás quedando dormida?

¿Mientras entran los primeros rayos de sol por la ventana?

Sueña.

Sueña con una cama dividida por una compuerta a prueba de sonido.

Sueña con un anestesiólogo personal.

Sueña…

Mamá, mamá, mami, ¡mamá!

*

Dicho el otro día por Aquel Señor, cuando sus padres tuvieron el atrevimiento de llamarnos una familia feliz: “Nosotros somos una familia feliz siempre y cuando durmamos nuestras horas”.

*

A veces sí y a veces no.

(Imagen: The New Yorker)

Cómo fue ver la coronación con las mijitas… y con mi papá

¿Yo puedo ser reina?

¿Por qué le dan un beso al libro?

¿Qué es anticuado?

¿Qué es avejentado?

¿Esa es su firma?

¿Por qué trae maquillaje?

¿Le van a poner la corona?

¿Es una boda?

¿Quién es él?

¿Qué es revd (reverend)?

¿A quién van a criticar?

¿Por qué?

¿Quién es Liz Truss?

¿Por qué duró dos semanas?

¿Y la corona?

¿Ya le van a dar la corona?

¿Qué son esas cosas?

¿Tapan al rey?

¿No lo pueden ver o qué?

Tal vez se está cambiando adentro.

Quería ir al baño y le pusieron un escusado. (Papá.)

¿Es la piedra? Le están dando una barridita. (Papá.)

Lo estaban cambiando.

¿Por qué hay un escocés ahí?

¿Y eso qué es?

¿Está diciendo la verdad o no?

¿Por qué necesita una espada?

Es que van a torear. (Papá.)

Se le puede caer en la cabeza.

¿Qué es “stop the growth of inequity”?

¡¿Con una espada de diamantes?!

¿Por qué a Camila no la van a coronar?

¿Van a hacer todo esto igualito con Camila?

Aaay, ya no puedo más.

¿Y eso qué es?

¿Qué es “muslims”?

¿Todo eso le van a poner? Por eso está tan jorobado. (Papá.)

¿Qué es jorobado?

Yo ya no puedo más. Es demasiado.

¿Y lo mismo con Camila?

¿Y la corona?

¿Qué es hindú?

Yo estaría así de: “prefiero morir que traer esto en la cabeza”.

Ya, que se la quiten.

(Aquí perdimos a las mijitas. Se aburrieron y se fueron a jugar.)

Este ya no aguanta la corona. (Papá.)

Levántenlo al pobre. Ya no tiene fuerza. (Papá.)

Hay un escalón. Agua, hijo. Agua. (Papá.)

Un baño, un baño, dicen ellos. (Papá.)

Seguro dejaron de tomar agua hace dos semanas. (Papá.)

Ya lo peinaron. (Papá.)

Mira, tiene la marca de la corona. (Papá.)

Fin. Al menos para nosotros. Nos hartamos, apagamos la televisión, nos fuimos al pub a comer.

(Imagen superior: página del cuaderno de inglés de Mijita B.)